Las visitas…
1. Identifica rápidamente qué invitado odia a los gatos. Colocate en su regazo durante toda la velada. No se atreverá a echarte e incluso llegará a llamarte "gatito bonito". Si logras conseguir que te acaricie y dé comida, mucho mejor.
2. Para sentarte en regazos o frotarte contra perneras de pantalones, elige colores que contrasten contigo.
3. Acompaña siempre a los invitados al baño. No es necesario hacer nada. Solo sentarte y mirar fijamente.
4. Con invitados que dicen "me encantan los gatitos", preparate –como quien no quiere la cosa- para enganchar tus uñas en sus medias o morder con ganas sus tobillos.
5. Cuando duerman invitados en casa. Escondete pronto en su dormitorio, y después, paseate toda la noche por su espalda. Es como digitopuntura, le encantará… Ademas, como no es su casa, no dirá nada a nadie. Por la mañana, tendrá unas ojeras increíbles.
6. Si oyes a tu dueño/a decir "esta gata es una ladilla, nunca hemos tenido una así de insoportable…", entonces conviértete en un ser adorable, cariñoso y meloso. Es importante que las visitas crean que miente como un bellaco.
7. Fijate en los anuncios de la televisión local, los que salen en el de la clínica veterinaria. Se parecen sospechosamente a unos amigos de tus dueños. Si vienen a casa, desaparece inmediatamente.
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Enero 31st, 2006 | Categoría: 


