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Curiosidades

  Setiembre 22nd, 2006 | Categoría: Artículos  

CuriosidadesLos gatos no pueden percibir los sabores dulces.
 
La lengua del gato está formada por pequeños "ganchos", que les son útiles para atrapar y desgarrar el alimento.
 
Los estadounidenses gastan anualmente más dinero en comida para gatos que en comida para bebés.
 
La aspirina es tóxica para los gatos.
 
El gato puede percibir sonidos aproximadamente dos octavos más altos que el hombre.
 
En Asia, y en el Reino Unido, los gatos negros son considerados un símbolo de buena suerte.
 
Los gatos tienen cinco dedos en cada una de sus patas delanteras, y sólo cuatro en las traseras.
 
Si un gato cae desde un séptimo piso, tiene alrededor de un 30% menos de posibilidades de sobrevivir que si cayera desde un vigésimo piso. Se estima que el gato tarda, en su caída, unos ocho pisos en percatarse de lo que ocurre, relajarse y corregir su postura para caer sobre sus patas.
 
El gato posee 32 músculos en cada oreja, funcionando éstas como una especie de antenas parabólicas dirigibles hacia la fuente del sonido.
 
La dieta del gato debe contener cierta cantidad de grasa, puesto que su organismo no la produce.
 
CuriosidadesEl record de los "pesos pesados" lo ostenta un gato que llegó a pesar cerca de 21 kilos.
 
La visión nocturna del gato es alrededor de seis veces mejor que la del hombre gracias al Tapetum Lucidum, una estructura del ojo compuesta por células capaces de funcionar como espejos, amplificando el más tenue rayo de luz.
 
Los recién nacidos tienen los ojos azules. Transcurren varios meses hasta que alcanzan su color definitivo.
 
La mayoría de los gatos carece de pestañas.
 
Se creía que los gatos eran incapaces de distinguir los colores. Sin embargo, estudios recientes demuestran que pueden ver el azul, el verde y el rojo.
 
Abraham Lincoln era un gran amante de los gatos. Tuvo cuatro durante su estancia en la Casa Blanca.
 
A Napoleón, sin embargo, le aterrorizaban los gatos.
 
Cuenta una leyenda que un gato se quedó dormido sobre la túnica de Buda; éste, para no molestarle, cortó el pedazo de tela alrededor del felino y se alejó sin despertarle.
 
El ancestro del gato doméstico es el gato salvaje africano, especie que todavía existe, aunque evolucionada, en la actualidad.
 
El gato apareció en la Tierra antes que el perro y que la mayoría de los animales que han llegado a ser domésticos; en cambio, fue uno de los últimos en ser domesticado.
 
En el antiguo Egipto, matar un gato era un crimen castigado con la muerte. Los gatos eran momificados, y pequeños ratones puestos en sus tumbas.
 
En la Edad Media, a los gatos se les asociaba con la brujería, y eran quemados vivos en las plazas de la ciudad.
 
Los animales son las figuras más representadas en el arte prehistórico. A pesar de ellas, ninguna representa al gato.
 
Sólo dos representaciones de la figura del gato han llegado hasta nosotros del arte romano, ambos mosaicos pertenecientes a la escuela alejandrina.
 
Un gato tiene cuatro hileras de bigotes a cada lado de la cara; cuando el animal está tranquilo, permanecen de lado, mientras que se disponen hacia atrás si está en posición de ataque o defensa.
 
El ronroneo no siempre significa tranquilidad. El gato también ronronea cuando está enfermo o asustado, y se dice que lo hace para tranquilizarse a sí mismo.
 
CuriosidadesAdemás de hacerlo con la nariz, los gatos huelen con un órgano, llamado de Jacobson, situado en la parte superior de la boca.
 
La mandíbula del gato no puede moverse lateralmente.
 
Las fosas nasales del gato están dotadas de 19 millones de terminaciones nerviosas, mientras que las del hombre poseen sólo 5 millones.
 
Los gatos duermen de 16 a 19 horas diarias.
 
Los gatos pueden "vocalizar" en torno a cien sonidos diferentes, mientras que los perros sólo diez.
 
Un gato puede saltar una altura siete veces superior a la suya propia.
 
La cola es un órgano fundamental para el legendario equilibrio del gato; funciona como una pértiga en manos de un funámbulo.


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Sé Util

  Setiembre 22nd, 2006 | Categoría: Artículos  

1. Si a alguien de la casa le gusta coser necesitarán tu inestimable ayuda, lo mejor para enhebrar una aguja es que el hilo haya pasado antes entre tus dientes, se queda todo babeado y entra mejor.

2. Participa activamente en las aficiones de tus amitos. Si les gusta la jardinería demuéstrales lo bien que puedes podar sus plantas favoritas, te agradecerán el interés.

3. Metete en el armario en invierno, veras que calentito se esta. Ademas….¡que guapa esta el ama con los pantalones llenos de tus pelos ¡Parece Papá Noel!.

4. Tienes que ayudar en todas las tareas de la casa. Sobre todo la más importante y la que más te agradecerán, es la de hacer la cama.

Pasos a seguir:

5. Cuando coloquen la sábana, saltas veloz sobre la cama.

6. Cuando coloquen el edredón tu te quedas debajo de él muy quieto, nadie se dará cuenta que hay un gato dentro de la cama.

7. Si el edredón es nórdico, cuando le cambien la funda tienes que hacer lo posible para colarte entre ésta y el edredón, y cuando lo sacudan para que se quede bien colocada, le hará mucha gracia ver que pesa 5 Kg. mas de lo habitual.

Aunque intenten por todos los medios echarte, tu hazte el sueco, y si eres sueco hazte el español, aunque no lo quieren reconocer les hace mucha gracia, sobre todo si van con prisa.


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El Aseo

  Setiembre 22nd, 2006 | Categoría: Artículos  

1. Haz como los humanos. Utiliza el cuarto de baño para tus necesidades. Pero como el water es peligroso (te puedes caer dentro) utiliza el lavabo. Es genial, además no lo tienes que enterrar ya que tus amos los quitarán enseguida.

2. Cuando hacen filetes empanados para comer, como la bandejita del pan rallado es azul (como la tuya) y con "arena" (pan rallado), uyyyy. Bandeja nueva. ¡A estrenarla!

3. Cuando estén limpiando tu bandeja de arena, métete dentro y haz tus necesidades mirando a tu dueño/a con cara inocente.


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Cómo dar una pastilla a un gato

  Setiembre 20th, 2006 | Categoría: Artículos  

Cómo dar una pastilla a un gato1. Tome el gato y acúnelo con su brazo izquierdo como si estuviera sosteniendo a un bebé. Coloque los dedos índice y pulgar de su mano izquierda para aplicar una suave presión sobre las mejillas del minino, mientras sostiene la píldora con la derecha. Cuando el gato abra la boca, arroje la píldora dentro. Permítale cerrar la boca a los efectos de que el gato la trague.
 
2. Coja la píldora del suelo y saque al gato de detrás del sofá. Acune al gato en su brazo izquierdo y repita el proceso.
 
3.
Traiga al gato desde el escritorio y tire la píldora baboseada a la basura.
 
4. Coja una nueva pastilla de la caja, acune al gato en su brazo izquierdo, manteniendo las patas traseras firmemente sujetas con su mano izquierda. Fuerce la apertura de la mandíbula y empuje la pastilla dentro de la boca del animal con su dedo medio. Mantenga la boca del gato cerrada y cuente hasta 10.
 
5. Saque la píldora de la pecera, y al gato de encima del armario. Llame a su esposa, que está en el jardín, para que le ayude.
 
6. Arrodíllese en el suelo con el gato firmemente sujeto entre sus rodillas. Mantenga sus patas traseras y delanteras quietas. Ignore los gruñidos que el gato emite. Pídale a su esposa que sostenga la cabeza del gato con una mano, mientras le abre la boca con una regla de madera. Eche la pastilla dentro y frote vigorosamente la garganta del gato.
 
7. Traiga al gato de la lámpara de la cocina. Coja otra píldora de la caja. Recuerde comprar una nueva regla y encargar unas cortinas nuevas. Barra cuidadosamente los trozos de figuras de porcelana y póngalos aparte para pegarlos luego.
 
8. Envuelva al gato en una toalla grande y pídale a su esposa que lo mantenga estirado, sólo con la cabeza visible. Ponga la pastilla en una pajita de refresco. Abra la boca del gato con un lápiz. Ponga un extremo de la pajita en la boca del gato y el otro en la suya propia. Sople.
 
9. Lea el prospecto de la caja para asegurarse que la pastilla que se acaba de tragar no es dañina para seres humanos. Beba un vaso de agua para recuperar el sentido del gusto. Aplique apósitos en los brazos de su esposa y limpie la sangre de la alfombra con agua fría y jabón.
 
10. Traiga al gato del tejado del vecino. Tome otra píldora. Ponga al gato en el armario y cierre la puerta sobre su cuello, dejando sólo la cabeza fuera del mismo. Fuerce la apertura de la boca con una cuchara de postre. Arroje la pastilla dentro de la boca del gato con una goma elástica.
 
11. Vaya al garaje a buscar un destornillador para volver a colocar la puerta del armario en sus bisagras. Aplíquese compresas frías en sus mejillas y verifique cuándo fue su última dosis de antitetánica.
 
12. Llame a los bomberos para bajar al gato del árbol que hay en la calle de enfrente. Discúlpese con su vecino, que se acaba de estrellar tratando de escapar de su gato furioso.
 
13. Tome la última píldora de la caja. Ate las patas delanteras del gato junto con las traseras con una cuerda. Atelo firmemente a la pata de la mesa de la cocina. Busque guantes de trabajo pesado. Mantenga la boca del gato abierta con una pequeña palanca. Póngale la pastilla en la boca seguida de un trozo de carne. Mantenga la cabeza vertical y vierta medio litro de agua a través de la garganta del gato, para que trague la píldora.
 
14. Haga que su esposa lo lleve a urgencias. Siéntese tranquilo mientras el doctor le venda los dedos y la frente y le saca la píldora del ojo. En el camino de vuelta a casa, deténgase un momento en la tienda de muebles para comprar una nueva mesa.
 
15. Por último, arregle con una inmobiliaria la compra de una nueva casa, y llame al veterinario, para averiguar si tiene algún hámster para vender.
 


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Refranes

  Abril 24th, 2006 | Categoría: Artículos  

Influencia de los gatos en los refranes

RefranesSon numerosos los refranes que podemos encontrar en la tradición popular, cuyo origen están en la observación. Resulta curioso el concepto que tiene de la figura del gato nuestro refranero. Son muchas las características del comportamiento felino las que aparecen plasmadas de una u otra manera.

A las veces, está la carne en el plato por falta de gato: indica figuradamente que a menudo algunas mujeres conservan su virginidad no tanto por virtud cuanto porque ningún galán ha venido a ponerlas en ocasión de perderla.

Vender el gato por liebre: lo dice Covarrubias en su "Tesoro de la Lengua Castellana". Es de aplicación cuando se engaña en la calidad de una cosa dando otra inferior que se le parece.

El amor de los gatos, a voces y por los tejados: reprueba la jactancia de quienes propagan a los cuatro vientos sus conquistas amorosas.

Buscáis cinco pies al gato, y no tiene más que cuatro: alude, figuradamente a los que, por demasiado solícitos y minuciosos, vienen a complicar aquello en que intervienen.

Cara de beato y uñas de gato: se aplica a las personas hipócritas o de ocultas intenciones. También aparece recogido como "Tocas de beata y uñas de gata".

Cuando el gato no está, los ratones bailan: reprende el desorden que se crea cuando los superiores se ausentan y los subordinados hacen lo que les place.

De ese pelo, ni gato ni perro: se refiere el refrán a los pelirrojos, de los que en el pasado era frecuente desconfiar.

De noche, todos los gatos son pardos: se apela con frecuencia a este refrán para congratularse de que lo feo o lo reprobable se oculte en la falta de luz.

La gata de Marirramos, que está muerta y caza ratones: se dice para reprender la actitud del que, fingiendo humildad, abriga considerables pretensiones. Como la gata a la que alude el refrán, que se hacía la muerta para engañar a sus víctimas y luego se las comía.

Gato con guantes no caza ratones: aconseja que para cada labor se dispongan los medios instrumentales adecuados, sin estorbar la tarea con recursos vanos y melindrosos.

Gato escaldado, del agua fría huye: el que ha pasado ya por un trance amargo, en lo sucesivo rehúye todo aquello que se lo recuerde. El refrán aparece citado en "España sin rey", de Galdós.

Hasta los gatos quieren zapatos: critica a los que demandan aquello que no se corresponde ni con sus méritos ni con su condición.

Jáquima de asno no le viene al gato: antes de nada, decir que la jáquima es un correaje destinado a sujetar las caballerías. Se usa para denunciar toda patente disconformidad, de la misma manera que lo hizo Cicerón cuando una vez su pariente Léntulo, hombre de menguada talla, se presentó ante él ciñendo una descomunal espada. "¿Quién ha atado mi primo a esta espada?", exclamó, incisivo, el tribuno.

Qué mas quisiera el gato, que lamer el plato: es expresión de anhelo vehemente y por lo regular se aplica para manifestar complacencia ante el fracaso ajeno.

Sardina que lleva el gato, tarde o nunca vuelve al plato: como todo aquello, por lo regular, que es objeto del apetito codicioso.

Yo mando a mi gato y mi gato manda a su rabo: expresa el deseo, común a casi todo el mundo, de tener a alguien por debajo a quien mandar. También se dice como reprensión al que desentiende de sus responsabilidades endosándoselas a otro.

A gato viejo, ratón tierno / A gato viejo, rata tierna

Lavatorios de gato y aves que se espulgan, ten por seguras señales de lluvia

Gato que no caza, ¿para qué lo queremos en casa?

Siete vidas tiene un gato: este refrán procede de los antiguos egipcios quienes creían que los gatos después de siete reencarnaciones volvían a tomar carne mortal en un ser humano.

Dar gato por liebre: explica el Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española que consiste en engañar en la calidad de una cosa por medio de otra inferior que se le asemeja.

Haber gato encerrado: existir causa o razón, oculta o secreta.

Colarse un gato: esta expresión es utilizada para referirse a un local público en el que también se ha introducido como un ciudadano más un fugitivo o prófugo de la Justicia con el fin de utilizar dicho servicio. Esta expresión se hizo famosa en el año 2005 cuando la empleó la Policía para explicarle al dueño de un hostal valenciano que tenía alojados a dos huéspedes que estaban siendo buscados por la Justicia por su pertenencia a la banda terrorista ETA.

Llevarse como el perro y el gato: expresión utilizada para referirse al odio mutuo que sienten las personas o animales entre sí y que ponen en práctica por cualquier motivo. Enemigos hasta la muerte.

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:: Fuente :: maullidosyronroneos.com

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